por Beatriz Zamora
Rastrea bien mis pasos
(…)
y aplasta sin escrúpulos
cualquier brote de ternura subversiva
no sea que prenda el amor
y tu ordenada dictadura
se vaya a la mierda.
—Poemas de la izquierda erótica
La conocí hace pocos años. Me sentaba en un escritorio a escucharla dar clase dos veces por semana. Durante los meses que fui su alumna descubrí al ser maravilloso que se encuentra dentro de la escritora, periodista, feminista y poetisa. Allí, al frente de sus alumnos, se destapaba un ser de carne y hueso que nunca escatimó en deslumbrarnos con su energía, alegría y entusiasmo por la vida. Más que lucirse con su sabiduría, como lo hacen tantos que se disfrazan de eruditos, nos iluminaba con su amplia sonrisa, su desbordada sencillez y su inmenso humanismo. Y allí de pie, sin saberlo y sin proponérselo fue tejiendo en mí, como la arañita a su tela, la inquietud y el desenfreno que produce un nuevo despertar.
Ana María Rodas nació en la ciudad de Guatemala el 12 de septiembre de 1937. Es una de las más prolíficas y reconocidas escritoras del país. Entre otras distinciones, recibió en 2000 el Premio Nacional de Literatura “Miguel Ángel Asturias”. (Colección Raúl Piedra Santa Díaz. Cortesía fototeca guatemala, CIRMA)
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Debido al nuevo lanzamiento de Poemas de la izquierda erótica que la editorial Piedra Santa preparó para su colección Mar de tinta, leo reportajes y comentarios de su obra, de su aportación a la literatura nacional y de su compromiso con el arte, pero no he encontrado nada que describa a la mujer que yo conozco y que cada vez que la veo me inunda una oleada de agradecimiento y cariño infinito. Por eso me alejo de repetir lo ya dicho. Su talento es indiscutible y su postura irrevocable. Sin embargo, para este homenaje me inclino más por evocar al ser hermoso que habita en ella, al espíritu libre e independiente, a la mujer de hierro con corazón de fuego y a la figura tierna y humana que siempre logro ver en ella cada vez que tengo el inmenso placer de encontrármela. A Ana María Rodas, a la tierna y encantadora mujer, la que siempre tiene algo hermoso que decir de los demás, le deseo, junto con todo el equipo de Recrearte, un feliz cumpleaños en este mes de septiembre; que su pluma, su sonrisa y su honestidad sigan recorriendo más vidas por muchos, muchos años más.•